Salta presentó ante la ONU su modelo de vivienda para miembros de pueblos originarios y rurales
“Mosconi descubrió lo peligroso que es ser gobernado por personas que no sienten empatía por su propio pueblo.”
“Mosconi se dio cuenta de que durante mas de dos decadas fue gobernado por personas sin empatía, sin sensibilidad social y sin compromiso real con el pueblo.”
Cuando el poder no tiene empatía
En cada elección, la gente de Mosconi vota con una esperanza sencilla: que quienes gobiernan amen este pueblo, lo respeten y lo cuiden. se vota confiando en que el que pide el voto tiene apego, humanidad y compromiso.
Pero la historia aquí y en todo el mundo muestra algo inquietante: no todos los que sonríen en campaña sienten lo que dicen sentir.
Existen perfiles de poder que no buscan servir, sino dominar. No buscan construir, sino controlar. No buscan el bien común, sino el beneficio propio. No son locos. No son torpes. Son fríos, calculadores y altamente funcionales.
La psicología moderna explica que hay personas capaces de simular empatía, imitar emociones y decir exactamente lo que el otro quiere oír,sin sentir nada por dentro. En política, ese tipo de perfil es especialmente peligroso, porque aprende rápido qué palabras emocionan al pueblo: “progreso”,“trabajo”,“futuro”,“cambio”,“Mosconi primero”. Pero detrás del discurso, lo que puede existir es otra cosa: una lógica donde la gente no es un fin, sino un medio.
Cómo se manifiesta esto en el poder
Cuando ese tipo de personalidad llega al gobierno, aparecen señales claras: Promesas emotivas, pero decisiones frías.• Sonrisas públicas, pero desprecio privado, discursos de unidad, pero prácticas de exclusión. Justificaciones constantes cuando algo sale mal, cero autocrítica. Siempre la culpa es de otro. No gobiernan desde el vínculo con el pueblo. Gobiernan desde el control.
No les duele Mosconi cuando falta trabajo. No les pesa Mosconi cuando la gente no llega a fin de mes. No sienten Mosconi cuando los barrios se caen a pedazos. Solo hacen cálculos.
La gran trampa
El mayor peligro no es el político torpe o ineficiente. El mayor peligro es el que parece correcto, moderno, razonable y exitoso,
pero por dentro no tiene apego real por su gente, ese perfil puede administrar, negociar, sonreír y hablar bonito…mientras desconecta emocionalmente del sufrimiento del pueblo.
Y un gobernante sin empatía puede tomar decisiones que destruyen vidas sin sentir absolutamente nada, Mosconi no necesita actores. Necesita personas, no necesita discursos, necesita corazón.
Porque cuando quien gobierna no siente al pueblo, el pueblo siempre termina pagando el precio, y eso, más que un error político, es una tragedia humana.
Mosconi necesita dirigentes con conciencia, no solo con cargos. Necesita personas que miren a los vecinos como vecinos, no como votos.
Porque un pueblo no se gobierna con discursos. Se gobierna con humanidad.
CRONOS HD





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