GAUNA SACÓ LOS TRAPOS AL SOL: “¿ESTÁN TRABAJANDO PARA LA SOCIEDAD O PARA LA EJECUTIVA?”
La concejal rompió el silencio en una entrevista con Luis Mena, en el canal local Estación Noticias. Habló de obsecuencia política, cuestionó el comportamiento de sus pares, denunció que se le negó la palabra a un vecino y puso sobre la mesa una larga lista de reclamos que, según afirmó, siguen sin respuestas.
Detrás del escándalo legislativo aparece una pregunta mucho más incómoda: ¿para quién está funcionando realmente el Concejo Deliberante de Mosconi?
La política mosconense volvió a mostrar sus costuras. Esta vez, la protagonista fue la concejal Roxana Gauna, quien decidió salir públicamente a dar su versión de los acontecimientos que terminaron con una sesión del Concejo Deliberante sin quórum, fuertes cruces entre ediles y un clima de tensión que dejó bastante más que una discusión reglamentaria.
En una entrevista realizada por Luis Mena, en el canal local Estación Noticias, Gauna no se guardó demasiado. Reconoció que levantó la voz y que tuvo un fuerte enfrentamiento verbal con la concejal Margarita López, pero justificó su reacción señalando que, a su entender, se estaban cuestionando su trabajo legislativo.
Sin embargo, lo más interesante de sus declaraciones no estuvo en los gritos, sino en el contenido político de sus cuestionamientos.
EL REGLAMENTO INTERNO: ¿UNA DISCUSIÓN TÉCNICA O UNA PELEA POR EL PODER?
Gauna explicó que trabajó junto a los concejales Carrizo, Cabral y Ramírez en una propuesta de modificación del reglamento interno del cuerpo legislativo.
Según su versión, el proyecto fue presentado para ser girado a comisión y no para obtener una aprobación inmediata sobre tablas. Por eso cuestionó que algunos concejales decidieran retirarse y dejar sin quórum la sesión.
La edil sostuvo que sus pares tuvieron acceso al documento en formato PDF y que todavía conservaban la posibilidad de realizar observaciones y presentar modificaciones durante el tratamiento en comisión.
Pero aquí aparece una cuestión que merece una explicación institucional: ¿se cumplieron todos los procedimientos y plazos establecidos para que cada concejal pudiera conocer y analizar adecuadamente la propuesta?
Porque un reglamento interno no es un papel más. Es la herramienta que establece las reglas de funcionamiento de la institución y las condiciones bajo las cuales se ejerce la representación popular.
Y si la discusión gira alrededor de quién puede modificar esas reglas, la transparencia debería ser todavía mayor.
“SON UNOS OBSECUENTES”: GAUNA APUNTÓ CONTRA LA MAYORÍA
Uno de los momentos más fuertes de la entrevista llegó cuando la concejal calificó de “obsecuentes” a sus pares y vinculó el conflicto con el nuevo escenario de mayorías dentro del Concejo.
En sus declaraciones hizo referencia al pase de Piti López y sostuvo que algunos ediles estarían más preocupados por conservar el manejo político del cuerpo que por garantizar el funcionamiento legislativo.
No es una acusación menor. Gauna puso en discusión la independencia del Poder Legislativo frente al Ejecutivo municipal.
Su pregunta fue directa: “¿Están trabajando para toda la sociedad o están trabajando para la Ejecutiva?”
Esa frase merece trascender la pelea entre concejales. Porque el Concejo Deliberante no fue creado para funcionar como una escribanía del Ejecutivo, ni tampoco como un escenario de disputas personales. Su razón de ser es representar a los vecinos, controlar, legislar y exigir respuestas.
LA BANCA CIUDADANA: EL EPISODIO QUE MERECE UNA EXPLICACIÓN
Quizás uno de los puntos más sensibles del relato de Gauna fue la situación de un vecino que, según afirmó, había cumplido los requisitos para utilizar la banca ciudadana.
La concejal sostuvo que el pedido había ingresado semanas atrás, que la documentación había sido presentada y que el ciudadano tenía previsto participar durante aquella sesión.
Sin embargo, siempre según su versión, la mayoría rechazó la posibilidad de que pudiera tomar la palabra.
Gauna aseguró que incluso propuso una moción para permitir que el vecino se expresara antes de avanzar con el tratamiento de los numerosos expedientes incluidos en la sesión.
Si los hechos ocurrieron tal como fueron relatados, estamos frente a una situación que merece una explicación pública.
La banca ciudadana no debería convertirse en una concesión política ni depender de la simpatía de una mayoría circunstancial. Es un mecanismo de participación que debe respetarse conforme a las normas vigentes.
La pregunta es inevitable: ¿qué argumentos se utilizaron para impedir esa participación?
MÁS DE 50 PROYECTOS Y UNA LISTA DE NECESIDADES QUE NO ESPERAN
Gauna también aprovechó la entrevista para defender su labor legislativa. Afirmó haber presentado más de 50 proyectos, expedientes y pedidos de informes al Ejecutivo municipal, muchos de los cuales, según manifestó, todavía no recibieron respuesta.
Entre los temas mencionados aparecen cuestiones centrales para la vida cotidiana de Mosconi y sus comunidades:
- La necesidad de una planta depuradora para General Enrique Mosconi.
- La instalación de una planta depuradora en Coronel Cornejo.
- La canalización y limpieza de los canales para prevenir inundaciones.
- La construcción de una terminal para Coronel Cornejo.
- La provisión de gas para establecimientos educativos.
- Obras de infraestructura para comunidades originarias.
La reducción de la carga tributaria para comerciantes y emprendimientos turísticos.

También cuestionó que determinadas propuestas de infraestructura fueran calificadas como proyectos “faraónicos”, mientras se avanzaría con pavimentaciones y adoquinados sin resolver previamente otras necesidades de servicios básicos.
Aquí aparece una discusión política que merece mayor profundidad: ¿cuáles son las prioridades de inversión del municipio y cómo se están distribuyendo los recursos públicos?
Porque para un vecino de Coronel Cornejo que espera soluciones para los canales, para una escuela que necesita gas o para una comunidad que reclama saneamiento, la discusión entre concejales puede resultar completamente ajena si no se traduce en respuestas concretas.
EL PRESUPUESTO: LOS NÚMEROS TAMBIÉN DEBEN HABLAR
Durante la entrevista surgió otro dato importante: el presupuesto municipal correspondiente al ejercicio 2026, que fue mencionado en el programa como de aproximadamente $9.546 millones, atribuyendo esa cifra a declaraciones del contador Carlos Santillán.
Gauna cuestionó la administración y distribución de los recursos, y sostuvo que Mosconi necesita una planificación que priorice las demandas estructurales de la población.
Pero hay una obligación que alcanza a todos los sectores políticos: explicar cómo se asigna ese presupuesto, cuánto se destina a obras, cuánto a servicios, cuánto a funcionamiento y qué resultados concretos obtiene la comunidad.
No alcanza con presentar proyectos, pero tampoco alcanza con administrar recursos sin explicar públicamente cuáles son las prioridades.
LA PRENSA TAMBIÉN QUEDÓ EN EL CENTRO DE LA DISCUSIÓN
Otro momento interesante fue el intercambio entre Gauna y los periodistas.
La concejal cuestionó la cobertura de los acontecimientos y pidió que los comunicadores participen de las sesiones para conocer de primera mano lo que sucede.
La respuesta periodística también dejó una reflexión: informar no significa repetir lo que dice un concejal ni convertirse en vocero de una disputa política.
La prensa tiene la obligación de preguntar, contrastar, investigar y permitir que todas las partes involucradas puedan expresar su posición.
Y en este caso, la entrevista permitió conocer la versión de Gauna. Ahora corresponde escuchar a los demás protagonistas y revisar la documentación institucional.
MOSCONI NO PUEDE QUEDAR REHÉN DE LAS INTERNAS
Lo que dejó esta entrevista es mucho más que una concejal enojada, un reglamento discutido y una sesión sin quórum.
Dejó al descubierto una tensión política que necesita explicaciones: las mayorías, los mecanismos de participación ciudadana, el funcionamiento de las comisiones, el control del Ejecutivo y las respuestas a los problemas de la comunidad.
Gauna podrá tener razón en algunos de sus planteos y deberá demostrar otros con documentación. Sus adversarios también tienen derecho a responder y explicar sus decisiones. Pero hay algo que no debería quedar atrapado en esta disputa: el derecho de los mosconenses a saber qué hacen sus representantes.
Porque los vecinos no eligieron concejales para que se pasen factura frente a las cámaras, sino para que trabajen, debatan y controlen en nombre de quienes los votaron.
CRONOS HD
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