Escuchar artículo

En el juego de la política, pocas cosas obligan a barajar y dar de nuevo tanto como las metas compartidas. Quienes hayan seguido la trayectoria política del departamento San Martín en los últimos años saben que el enfrentamiento entre Mario Mimessi (hoy Ministro de Desarrollo Social) y Franco Hernández Berni (Intendente de Tartagal) trasciende la mera competencia partidaria: encarna una acérrima rivalidad histórica por el liderazgo del territorio.

Sin embargo, el pragmatismo del gobernador Gustavo Sáenz exige hoy unidad, disciplina de gestión y, sobre todo, territorialidad compartida. Esta semana se concretó la primera foto oficial y reaparición pública conjunta de ambos dirigentes en una entrega de llaves/carpetas institucionales. Una secuencia fotográfica que, analizada en detalle, deja ver mucho más que una simple agenda de gobierno: revela la anatomía de un pacto de convivencia obligada.

La secuencia gestual: de la distancia de oratoria a la disputa por el abrazo

El recorrido visual por el evento ofrece una bitácora del lenguaje corporal entre dos hombres de poder:

  1. La centralidad discursiva de Mimessi: En la foto principal del acto, Mimessi se adueña del micrófono. Su postura erguida y su gesto seguro marcan el ritmo del encuentro. A su lado, Franco Hernández Berni adopta una postura rígida, con los brazos cruzados al frente, en una clara actitud de reserva, cautela y distancia protocolar. No hay miradas cruzadas ni sonrisas de complicidad en la mesa institucional.
  2. La foto grupal y las "barreras" invisibles: En los momentos de posar ante las cámaras junto a vecinos y funcionarios, ambos comparten el encuadre pero nunca el contacto directo. Llama la atención la presencia constante de "intermediarios visuales" o acompañantes estratégicamente ubicados entre ellos. La distancia física calculada demuestra que, aunque compartan bandera política bajo el saencismo, la barrera personal y política sigue intacta.

  3.  
  4. La disputa por la empatía con la gente: Es en el contacto con los beneficiarios donde ambos despliegan sus mejores recursos. Las imágenes captan a Hernández Berni fundiéndose en abrazos efusivos con vecinos, mientras Mimessi sigue la escena desde atrás o busca su propio protagonismo con sonrisas y palmaditas. Hay una competencia implícita no declarada por demostrar quién es el verdadero "anfitrión" y referente ante los vecinos.

Unir fortalezas para sumar al saenzcismo

La ecuación política es clara: para sostener y engordar el caudal electoral del gobernador Gustavo Sáenz en el norte provincial, el proyecto oficialista no puede darse el lujo de tener a sus dos piezas más valiosas fragmentadas.

  • Mimessi aporta el volumen institucional del Gabinete provincial, el control de la caja social y el peso de su trayectoria local.
  • Hernández Berni suma la territorialidad activa, la conducción del municipio y el aparato local.

Las imágenes de esta semana demuestran que ambos dirigentes entienden el mensaje: la obediencia política al proyecto provincial está por encima de las diferencias personales. Podrán no ser amigos, podrán mantener la frialdad en los gestos y cuidar cada centímetro de espacio ante los fotógrafos, pero cuando la política manda, la foto juntos se saca.

Queda por ver si esta tregua fotográfica en Tartagal evolucionará hacia una campaña coordinada o si continuará siendo una coexistencia fría en la que cada uno compute sus propios votos para el mismo jefe político. Por lo pronto, el primer paso ya quedó registrado en imágenes

 

Al analizar la proximidad espacial, la orientación de los cuerpos y la microexpresión postural, la imagen revela matices muy interesantes sobre las dinámicas de relación, afinidad y jerarquía implícita entre los cuatro protagonistas:

1. Mario Mimessi y Gustavo Subelza: Alineamiento directo y complicidad

  • Cercanía física extrema: Subelza es quien está parado más cerca de Mimessi, casi hombro con hombro. En comunicación no verbal, romper el espacio personal sin tensión indica mucha confianza o alineamiento de intereses.
  • Orientación corporal: Subelza orienta su torso y mirada ligeramente hacia Mimessi mientras habla. Esto demuestra respaldo explícito y subordinación cómoda: acepta y valida la centralidad del ministro sin marcar distancia ni mostrar tensión en la postura hacia él.

2. Mario Mimessi y Franco Hernández Berni: Tensión institucional o prudencia política

  • Distancia y barrera: Entre Mimessi y Hernández Berni hay una separación física evidente (ocupa el centro el intendente de Salvador Mazza).
  • Postura de "cierre" de Hernández Berni: Sus manos entrelazadas al frente sobre la pelvis (postura defensiva o de autocontrol) y su postura recta y mirando al frente —en lugar de buscar la mirada de Mimessi— sugieren cautela, distancia política o respeto formal frío.
  • Lectura de la relación: No refleja hostilidad abierta, pero sí falta de complicidad o empatía directa en ese instante. Es la postura clásica de un dirigente que debe "estar en la foto" por compromiso territorial, pero mantiene sus límites bien marcados.

3. Franco Hernández Berni y el Dr. Urueña: Bloque o afinidad local/técnica

  • Cercanía y simetría: Hernández Berni y Urueña están parados uno al lado del otro, compartiendo una postura casi calcada (manos cruzadas al frente, pies alineados).
  • Lectura de la relación: Esta simetría postural mimetismo (El mimetismo consciente suele darse de forma inconsciente entre personas que tienen afinidad, un vínculo cotidiano de trabajo o un alineamiento en la gestión.
  • Forman un "bloque" visual dentro del escenario, marcando la representación de Tartagal / Salud frente al eje provincial.
Autor: