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Lo que debía ser una jornada parlamentaria para tratar expedientes sobre el funcionamiento municipal terminó convertido en una auténtica batalla campal de agresiones verbales, llantos e imputaciones cruzadas. El fuego cruzado entre la presidenta del cuerpo deliberativo, Norma Cabral, y el edil Matías Montenegro escaló a tal nivel que obligó a suspender la sesión y dejó expuestas las grietas profundas del plano político local.

El recinto de General Enrique Mosconi viene acumulando tensión desde hace semanas entre acusaciones de maltrato al personal, pedidos de informes cajoneados y enfrentamientos abiertos con la gestión de la intendenta Ana Guerrero Palma. Sin embargo, el último episodio quebró todos los límites institucionalmente tolerables.

De la discusión técnica al cruce personal

El contrapunto estalló durante el debate de un expediente clave para auditar distintas áreas del municipio. Desde el bloque opositor acusaron a la conducción del Concejo de intentar desviar el debate con maniobras para camuflar un pedido de intervención municipal o la conformación de una comisión investigadora sesgada.

La respuesta no tardó en subir de tono:

  • Gritos e insultos desmedidos: En cuestión de minutos, los planteos administrativos quedaron sepultados por imputaciones de índole personal, maltratos a empleados y agresiones directas entre ediles.
  • Apremios a la prensa: La crispación en el recinto alcanzó a los periodistas locales presentes; punteros políticos intentaron tapar las cámaras y amedrentar a los cronistas para evitar que registraran el bochorno en vivo.
  • Suspensión y lágrimas: Tras el quiebre de la sesión decretado por Cabral, la violencia verbal derivó en escenas insólitas, como la de concejales rompiendo en llanto en entrevistas televisivas al aire.

Un recinto custodiado por la Policía

La gravedad del escenario obligó a que las reuniones posteriores del Concejo Deliberante tengan que realizarse bajo estricto resguardo y custodia de efectivos policiales. La presencia de la fuerza de seguridad en un ámbito democrático de debate es la foto más clara de un Concejo paralizado por las disputas de poder, donde los proyectos para los vecinos de Mosconi quedaron totalmente relegados a segundo plano. Si el Concejo Deliberante de General Mosconi fuera un teatro, la entrada ya cotizaría en dólares. El reciente cruce entre la presidenta del cuerpo, Norma Cabral, y el concejal Matías Montenegro no fue una sesión parlamentaria; fue una comedia dramática con libreto repetido donde las verdaderas urgencias de los vecinos quedaron, una vez más, sepultadas bajo montañas de expedientes cajoneados y gritos cruzados.

 

El intercambio, lejos de abordar soluciones reales, se convirtió en una pasarela de victimizaciones, reproches sobre “expedientes truchos” y batallas de egos. Mientras Montenegro denunciaba agresiones a sus libertades democráticas y el bloqueo constante de sus proyectos, la presidenta Cabral lo instaba a "remitirse a la justicia" y le recriminaba una insaciable vocación por el melodrama para la cámara.

Un libreto que aburre: acusaciones, "victimización" y denuncias al paso

El contrapunto dejó al descubierto la rutina con la que opera el cuerpo deliberativo:

  • El barro de los expedientes: Montenegro disparó contra el envío recurrente de proyectos a comisiones eternas y denunció la existencia de "ordenanzas truchas" devueltas por el Ejecutivo. La respuesta de la presidencia no fue menos picante: le exigió que rectifique o ratifique por escrito semejantes afirmaciones, acusándolo de embarrar la cancha.
  • La batalla por el micrófono: "¿Para eso quiere presidir, para cortarme la palabra?", protestó el edil opositor, denunciando ninguneo sistémico. Desde el estrado, Cabral devolvió la estocada acusándolo de usar el recinto como un "confesionario" para dar discursos emotivos y hacerse la víctima.
  • Cajones llenos, comisiones vacías: Entre acusaciones de seis expedientes cajoneados en comisiones sin dictaminar, la sesión cerró como suele terminar el show en Mosconi: con llamados a la "cordura" y al "código de convivencia" que duran exactamente hasta que se vuelve a encender el micrófono.

 

Transcripción del audio, del fuerte cruce entre la Presidente del Concejo Deliberante Norma Cabral y el Concejal Matías Montenegro. 

Presidenta (Norma Cabral): ...¿Qué es lo que sucede? Esta sala se transforma en una sala de confesionario y uno que no quiere... Por eso es que este tema no lo habló. Concejal, no leí la denuncia precisamente para no hacer esto, y usted se está explayando...

Concejal (Matías Montenegro): Pero estoy tomando la palabra y usted tiene que dejarme hablar. No entiendo, ¿para eso quiere presidir, para cortarme la palabra? Yo creo que estamos para mucho más. Estamos para mucho más, señora presidenta. Nosotros estábamos para elaborar proyectos, para... Yo entiendo, mire, ¿no? En la sesión pasada, con un expediente de mi autoría hemos estado dos horas peleando si se mandaba a comisión o no se mandaba a comisión, para que después agarren y le agreguen una sola palabra. ¿Cómo no me voy a sentir avasallado en mis libertades democráticas? ¿Cómo no me voy a sentir insultado todas las veces? El mismo video que subió el presidente Jorge Fernández, de uno de los barrios de Mosconi, se ve cuando yo estoy hablando, tomando la palabra, todos gritan. Y esas cosas usted nunca las escucha, señora presidenta. Porque todo tiene que ver con todo, con la falta de usted... Nunca escucha eso. Una vez se lo planteé y nunca escucha eso...

Presidenta (Norma Cabral): Bueno, sea concreto, por favor, y vaya concluyendo, concejal.

Concejal (Matías Montenegro): Pero no me deja hablar, señora presidenta. No me deja hablar. Es...

Presidenta (Norma Cabral): Sea concreto, por favor, porque si no va a ir mezclando diferentes temas que usted quiere traer a colación y no terminamos la sesión...

Concejal (Matías Montenegro): Para profundizar... Presidente, para profundizar...

Presidenta (Norma Cabral): Así que por favor sea concreto. Sea concreto, concejal.

Concejal (Matías Montenegro): ...como no me dejan hablar, no... Una vez más confirmo de lo que estamos padeciendo.

Presidenta (Norma Cabral): Yo no me voy a dejar manipular. No me voy a dejar manipular por la forma que usted tiene, concejal. No me voy a dejar manipular por la forma que usted tiene de empezar a tildar los temas y me va a traer los temas desde principio de año y se va a victimizar. Si usted cree que...

Concejal (Matías Montenegro): No me estoy haciendo la víctima, señora presidenta.

Presidenta (Norma Cabral): Si usted cree que hay algo similar y esto fue el motivo por el que usted está pidiendo la palabra, remítase a la justicia. Si yo no le estoy diciendo... Las irregularidades, haga lo mismo, concejal.

Concejal (Matías Montenegro): Ah, mire. Como presidenta... Como presidenta, si dice que se tiene que remitir a la justicia, ¿por qué lo involucra dentro del expediente a tratar? Cuando le conviene lo manda... lo esconde a los expedientes y cuando le conviene... Sí, señora. Sí, señora.

Presidenta (Norma Cabral): Señor, me tiene que... Señor, usted se tiene que retractar porque esto queda grabado y que conste en acta. ¿Qué expediente?...

Concejal (Matías Montenegro): Un expediente trucho al Departamento Ejecutivo Municipal firmado por usted, firmado por usted... Un expediente trucho. La ordenanza aprobada acá de la dieta, por ejemplo.

Presidenta (Norma Cabral): Sea concreto...

Concejal (Matías Montenegro): Entonces, señora presidenta... Si no me dejan hablar, lo único que me queda es... porque no me dejan hablar...

Presidenta (Norma Cabral): Quiero que usted me diga cuál es el expediente trucho.

Concejal (Matías Montenegro): La ordenanza de la dieta que no fue aprobada acá en este recinto... Es un expediente trucho. Fue un expediente trucho que fue devuelto por el Departamento Ejecutivo Municipal. Es una ordenanza trucha. Es una ordenanza trucha. Entonces, señora presidenta, yo quiero que... que si no nos dejan dialogar sobre... hay que ser este, junto con todo... No se trata de que porque es del grupo este para el que usted sirvió en el último tiempo, vaya que sí, bueno, perjudiquemos a todos. Nosotros también queremos que nuestras libertades sean respetadas, ¿sí? Nosotros también queremos que nuestras libertades sean respetadas. Entonces, si vos querés guardar, digamos, este, por protección de hábeas data los datos, perfectamente podría haber dicho lo mismo que hizo para el expediente de la intendente, cuando por resguardo no lo repartió para todos los concejales. Entonces ahora, ¿qué hace? Lo divulga para todos lados la documentación. Entonces eso me parece lamentable. Perfectamente podría agarrar y decir que ese documento también tiene que expedirse primeramente la justicia y no mandarlo a una comisión. ¿Por qué se está pidiendo el expediente que se investigue? ¿Quiénes van a conformar la comisión investigadora? ¿Ustedes? ¿Quiénes van a... quiénes van a votar ustedes para declarar la culpabilidad de un edil... para declarar la culpabilidad de una... de una empleada de este Consejo? O sea, yo lo que le pido humildemente, señores ediles, este... Usted misma lo manifestó al principio, dediquémonos a trabajar, mostremos al Consejo haciendo proyectos. O sea, este... Más allá de que yo entienda que me quieren mandar todos los proyectos prácticamente a comisión, a la tarea que siempre se hace, o como lo escuché atentamente en la prensa... Prioricemos aquello, aquello... Perfecto. Uno se lo puede bancar, pero mostrémosle a ese pueblo de Mosconi que existe un verdadero respeto. Como si yo presido, tengo que cederle la palabra, dejémoslo que hable. No me dejen a gritonear, ni arrastrar, ni nada... No. Obviamente que si a mí me tocan a un familiar, voy a saltar como sea, quien sea. Y en esta oportunidad, le quedaban solamente 5 galones, no se lo voy a permitir a nadie, señora presidenta. Lo que sí quiero es...

Presidenta (Norma Cabral): Se le terminó el tiempo, concejal.

Concejal (Matías Montenegro): Se le concedió la palabra, señora presidenta...

Presidenta (Norma Cabral): Un momento, por favor. Yo lo que quisiera es que el señor... Queda grabado los expedientes que dice que yo encajoné o expedientes truchos que han salido... Lo voy a pedir por escrito, que rectifique o ratifique y que diga cuáles. Acá se trabaja con total transparencia y la carpeta de Presidencia es de Secretaría para que sepan que acá hay transparencia y que usted tiene la costumbre de empezar a embarrar todos los temas para... para decir "soy víctima". Acá nadie es víctima de nada, acá venimos a trabajar y acá, si a usted no le aprueban un proyecto, no es que no le aprueban, le mandan a comisión. Ese proyecto sale mejorado, nadie le va a hacer peor su proyecto. Así que usted no se sienta víctima si le están diciendo "le vamos a poner a comisión para que mejore". Cuando vino a comisión usted, el lunes pasado le di seis expedientes que le correspondían a su comisión. Cuando voy hasta la Secretaría y vuelvo, estaban los seis expedientes sin dictamen. No se trabajaron los expedientes. ¿Entonces de qué trabajo estamos hablando? Seamos responsables, ¿sí? Así que, por favor, damos por finalizado este expediente, pasa a la comisión. Nosotros no somos jueces, nosotros no vamos a dictaminar para que vaya preso. A lo sumo vamos a tener una charla con los involucrados, que eso es lo que solamente nos atañe a nosotros y para eso estamos haciendo este código de convivencia, para poder hacer un diálogo con los interesados. No somos jueces, no somos policía, no somos nada de eso. Y lo que vamos a tratar de guardar es el orden, la educación, la realidad, la verdad, la cordura. No me voy a prestar ni para un lado ni para el otro. Próximo expediente…

El costo de la comedia

Mientras los ediles gastan energías midiendo cuál expediente está más trucho o quién interrumpe a quién, los problemas estructurales de Mosconi siguen esperando turno en una mesa de entrada paralizada. El recinto deliberativo se ha acostumbrado a funcionar más como una arena de combate que como un espacio de gestión. Si no hay un cambio de libreto urgente, el único perjudicado seguirá siendo el vecino de a pie, obligado a pagar la entrada para una función que ya no le causa ninguna gracia.

 

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