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Informe de opinión y reflexión para el debate público

Durante décadas, el Departamento General San Martín ha sido presentado como una de las regiones estratégicas más importantes de Salta. Sus recursos naturales, su ubicación geográfica, su diversidad cultural y su capacidad productiva lo convierten en un territorio con enormes posibilidades de desarrollo. Sin embargo, la realidad cotidiana de sus habitantes muestra una contradicción que se repite año tras año: riqueza en recursos, pero pobreza en oportunidades.

La reflexión propuesta por el economista jujeño Rubén Daza cobra una vigencia particular para nuestra región. Cuando afirma que "la verdadera riqueza de un territorio no está solamente en lo que produce, sino en la calidad de los vínculos sociales, productivos y ambientales que es capaz de construir", nos obliga a mirar más allá de los discursos y las estadísticas.

El problema no es la falta de recursos

San Martín posee petróleo, gas, madera, agricultura, ganadería, comercio fronterizo, turismo de naturaleza y una población joven con enormes capacidades.

El problema central no parece ser la falta de recursos.

El problema es la ausencia de una estrategia territorial que convierta esos recursos en desarrollo sustentable y trabajo genuino.

Durante años, gran parte de la dirigencia política se ha limitado a administrar necesidades, gestionar obras aisladas o depender de decisiones tomadas en la capital provincial. Mientras tanto, miles de jóvenes siguen buscando oportunidades fuera de sus pueblos porque no encuentran perspectivas de crecimiento en su propia tierra.

Más que fotografías y actos protocolares

La Secretaría de Producción y los organismos vinculados al desarrollo económico no pueden limitarse a la organización de eventos, ferias ocasionales o registros fotográficos de actividades institucionales.

Su verdadera función debería ser convertirse en una incubadora permanente de proyectos productivos, innovación local y formación de emprendedores.

Cada municipio del Departamento San Martín cuenta con recursos humanos valiosos:

  • Técnicos.
  • Profesionales.
  • Artesanos.
  • Productores.
  • Jóvenes con conocimientos tecnológicos.
  • Mujeres emprendedoras.
  • Cooperativas y organizaciones comunitarias.

Sin embargo, gran parte de ese potencial permanece disperso, sin planificación ni articulación.

La pregunta es inevitable:

¿Quién está pensando el desarrollo de San Martín para los próximos 20 o 30 años?

Pensar desde el territorio

La experiencia internacional demuestra que las regiones que lograron transformarse no esperaron soluciones externas.

Construyeron respuestas desde sus propias capacidades.

 

El desarrollo territorial moderno se basa en tres pilares fundamentales:

1. Producción con valor agregado

No basta con extraer recursos.

Es necesario transformarlos localmente para generar empleo y riqueza en la región.

2. Formación y conocimiento

La economía del futuro estará basada en el conocimiento.

Sin capacitación técnica y tecnológica, nuestros jóvenes seguirán emigrando.

3. Identidad territorial

Los pueblos que progresan son aquellos que valoran su cultura, su historia y sus capacidades locales.

El rol de los legisladores

Aquí surge un debate necesario. Los legisladores del Departamento San Martín no deberían ser simples transmisores de decisiones tomadas en la capital provincial , la ciudadanía espera algo más.

Es tiempo de que se conviertan en verdaderos instrumentos de transformación territorial.

Su responsabilidad no debería limitarse a acompañar proyectos elaborados por otros, sino a impulsar una agenda propia para el norte salteño.

Una agenda que contemple:

  • Industrialización de la producción local.
  • Infraestructura estratégica.
  • Educación técnica y tecnológica.
  • Desarrollo de energías renovables.
  • Economía social y cooperativismo.
  • Protección ambiental.
  • Integración regional con Bolivia y Paraguay.
  • Fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas.

Romper 35 años de estancamiento

La sensación de estancamiento que manifiestan muchos habitantes del departamento no es solamente económica.

Es también cultural y política.

Durante demasiado tiempo se ha naturalizado la dependencia de decisiones externas, se ha instalado la idea de que las soluciones siempre deben venir desde arriba,  sin embargo, la historia demuestra que los grandes cambios nacen cuando una comunidad decide asumir el protagonismo de su propio destino.

Quizás haya llegado el momento de elaborar nuestra propia medicina para salir del letargo.

No una medicina basada en promesas electorales ni en discursos repetidos.

Sino una medicina construida con planificación, participación ciudadana, innovación y visión estratégica.

Una convocatoria al futuro

El Departamento San Martín tiene todo para convertirse en un modelo de desarrollo regional del Norte Argentino.

Tiene recursos., tiene historia, tiene identidad, tiene talento humano.

Lo que falta es transformar ese potencial en un proyecto colectivo, la pregunta ya no es qué puede hacer Salta por San Martín.

La pregunta es qué está dispuesto a hacer San Martín por sí mismo, y es  en esa tarea, los legisladores, intendentes, funcionarios, empresarios, productores, docentes y ciudadanos tienen una responsabilidad compartida.

Porque el futuro no llegará desde afuera.

El futuro debe comenzar a construirse aquí, en cada barrio, en cada escuela, en cada emprendimiento y en cada comunidad del Departamento San Martín.

Autor: admin