2027 ya empezó: Durand mueve sus piezas mientras Madile y Quinteros asoman como los soldados de la campaña anticipada
Aunque faltan más de doce meses para la próxima gran disputa electoral, en la ciudad de Salta hay dirigentes que parecen haber decidido que el calendario político puede adelantarse
Mientras los principales espacios opositores mantienen prudente silencio y el escenario nacional continúa en plena reconfiguración, el intendente Emiliano Durand ya estaría desplegando una estrategia de acumulación territorial y construcción de poder con la mirada puesta en 2027.
La señal hacia el interior del municipio habría sido clara: fortalecer la presencia en los barrios, multiplicar las actividades de gestión, blindar políticamente las decisiones más controvertidas de la administración y consolidar una narrativa favorable en los medios alineados con el oficialismo municipal.
Detrás de la agenda institucional, sin embargo, comienza a percibirse una pregunta inevitable: ¿se gobierna para resolver los problemas de la ciudad o para construir la próxima campaña electoral?
El costo político del "impuestazo"
Uno de los puntos más sensibles de la gestión continúa siendo el incremento de tasas municipales impulsado por el Ejecutivo. La medida generó fuertes cuestionamientos de comerciantes, profesionales y vecinos que vieron aumentar la presión tributaria en un contexto económico complejo.
Para algunos observadores de la política local, la apuesta resulta arriesgada. No son pocos quienes recuerdan experiencias anteriores donde aumentos similares terminaron erosionando el respaldo social de gobiernos que parecían políticamente sólidos.
Aun así, lejos de retroceder, el oficialismo parece haber decidido defender la medida con toda su estructura política y comunicacional.
Las señales de una relación fría con Grand Bourg
Otro dato que alimenta las especulaciones es la distancia cada vez más evidente entre la Municipalidad de Salta y el poder político provincial.
En los últimos acontecimientos relevantes del peronismo salteño y del armado provincial, la ausencia de referentes municipales no pasó inadvertida. Tampoco pasó desapercibido el vacío político que realizó el entorno de Durand a actividades donde confluyeron sectores del saencismo, kirchnerismo, ex urtubeycismo y dirigentes del Partido de la Victoria.
Las interpretaciones son múltiples. Algunos lo leen como una demostración de autonomía política. Otros, como el síntoma de una disputa silenciosa por el liderazgo futuro del oficialismo provincial.
Lo cierto es que en política las ausencias suelen hablar tanto como las presencias.
Madile: ¿presidente del Concejo o candidato en construcción?
Dentro de este esquema, el nombre de Darío Madile comenzó a sonar con más fuerza.
El presidente del Concejo Deliberante no solo ha garantizado gobernabilidad al Ejecutivo municipal, sino que además incrementó notablemente su exposición pública en los últimos meses, las recorridas barriales, la presencia permanente en redes sociales y una serie de actividades de fuerte contenido territorial despertaron comentarios dentro del propio oficialismo.
Algunos ya observan una estrategia de posicionamiento personal que va mucho más allá de sus responsabilidades institucionales actuales, el interrogante es inevitable: ¿Madile está fortaleciendo la gestión o construyendo una plataforma política propia para el futuro?
Rodrigo Quinteros y una alianza que ya nadie oculta
Otro de los movimientos que llamó la atención fue el acercamiento del concejal libertario Rodrigo Quinteros al oficialismo municipal, las apariciones conjuntas, la defensa pública de la gestión y las críticas dirigidas hacia sectores de su propio espacio político alimentan la percepción de que existe una convergencia cada vez más estrecha entre el edil y el entorno del intendente.
En una provincia donde La Libertad Avanza todavía busca consolidar su estructura, el posicionamiento de Quinteros genera interrogantes tanto dentro como fuera del espacio libertario.
La pregunta que circula en los corrillos políticos es simple: ¿se trata de coincidencias coyunturales o de una alianza estratégica en construcción?
La ansiedad de quien no conoce a sus rivales
Paradójicamente, el principal problema de Durand no parece estar dentro de la Municipalidad sino fuera de ella.
Mientras el intendente acelera recorridas, fortalece equipos y multiplica la presencia territorial, los potenciales competidores continúan sin mostrar sus cartas, ni Grand Bourg, ni La Libertad Avanza han definido todavía quiénes serán sus figuras para la próxima contienda. Ese silencio genera una incertidumbre que inquieta a cualquier estratega político.
Porque en política existe una regla conocida: cuando nadie sabe quién será el adversario, cada movimiento puede convertirse en una ventaja... o en un error prematuro.
Por ahora, la sensación es que la carrera hacia 2027 comenzó mucho antes de lo previsto. Y mientras la ciudadanía espera respuestas a los problemas cotidianos de la ciudad, en los pasillos del poder ya se escuchan los primeros ruidos de campaña.
CRONOS HD
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