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El síndico de la Cámara del Tabaco de Salta y senador provincial, Enrique Cornejo, advirtió sobre el impacto del comercio de cigarrillos ilegales y cuestionó la falta de fiscalización de ARCA sobre algunas tabacaleras que declaran precios inferiores a los reales para reducir el pago de impuestos. También destacó los recientes operativos judiciales contra los cigarrillos Hills.

La Cámara del Tabaco de Salta volvió a manifestar su preocupación por el avance de los cigarrillos ilegales en el mercado argentino y reclamó mayores controles por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Cornejo hizo referencia a los recientes allanamientos y decomisos realizados por la Justicia Federal sobre cigarrillos de la marca Hills, uno de los productos más difundidos en el mercado informal de la región.

 

El fumador tiene que saber que está consumiendo un cigarrillo que no tiene ningún control por parte del Estado. No se conoce con certeza quién lo produce ni qué sustancias químicas contiene”, afirmó.

El legislador explicó en dialogo con el programa Hora de Voces (FM Ya 91.3) que los cigarrillos legales son sometidos a controles por parte del Ministerio de Salud de la Nación, que verifican la composición del producto, la procedencia de los insumos y la cantidad de tabaco utilizada en cada unidad.

Es un perjuicio doble: afecta al fisco, a los productores, a los jubilados y también a la salud pública, porque la población está inhalando un producto del que se desconocen sus componentes”, señaló.

En ese contexto, valoró la actuación de la Justicia Federal en la investigación que derivó en el secuestro de una importante cantidad de cigarrillos ilegales, aunque cuestionó la escasa intervención de los organismos recaudadores.

Debo reconocer una gran pasividad por parte de ARCA, que es el organismo que debe fiscalizar la comercialización de cigarrillos en toda la cadena”, sostuvo.

Denuncian subfacturación y evasión tributaria

Cornejo también apuntó contra algunas empresas tabacaleras que, según indicó, continúan declarando precios de venta considerablemente inferiores a los que finalmente se cobran en los puntos de comercialización. El dirigente mencionó particularmente a Tabacalera Sarandí y aseguró que varias de sus marcas registran precios oficiales cercanos a los 800 pesos por paquete, aunque luego se comercializan en kioscos por más de 2.000 pesos.

Según explicó, los impuestos que gravan la venta de cigarrillos incluyen IVA, impuestos internos coparticipables entre Nación y provincias, aportes destinados a la Anses y el siete por ciento correspondiente al Fondo Especial del Tabaco (FET), recurso que beneficia a las provincias productoras.

Nosotros requerimos que ARCA fiscalice para evitar esta fuga de recursos que perjudica no solamente a los productores de tabaco, sino también al Tesoro Nacional”, expresó.

Cornejo sostuvo que cerca del 35% de las ventas de cigarrillos en Argentina se realizan bajo este esquema de subdeclaración de precios, generando una diferencia que queda fuera del circuito formal.

Queremos que ARCA ejerza plenamente sus facultades de control y haga coincidir los precios declarados con los precios reales de venta. Si un producto se vende a 2.500 pesos, no puede declararse a 800 o 1.000 pesos. Los tributos deben pagarse sobre el valor real”, concluyó.