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Durante la jornada legislativa se abordaron distintos proyectos vinculados a reformas institucionales, cuestiones electorales, salud pública y temas sociales. Sin embargo, uno de los temas que más preocupación generó fue la situación crítica de la infraestructura vial en el norte provincial, particularmente el estado del puente sobre la Ruta Nacional 34 que une los departamentos Orán, San Martín y Rivadavia.

La diputada Mónica Goicochea expuso en el recinto datos alarmantes sobre el tránsito que circula diariamente por el puente Manuel Elordi. Según informó, junto a personal de Tránsito realizaron un conteo manual durante 24 horas, registrando el paso de 3.925 vehículos, entre ellos una enorme cantidad de camiones de gran porte, incluso en una época donde todavía no comenzó plenamente la zafra ni el movimiento fuerte de cosecha.

El dato no pasó desapercibido. La legisladora advirtió además sobre el preocupante estado estructural del puente Manuel Elordi, señalando las roturas y el deterioro visibles en una conexión clave para el norte salteño. La preocupación no es menor: se trata de un corredor estratégico por donde circula gran parte de la actividad productiva, comercial y social de la región.

Y mientras desde el recinto se reconocía la gravedad de la situación, otra escena terminó generando indignación y malestar político.

Porque ni siquiera para aprobar un proyecto de declaración vinculado a esta problemática podían reunir el quórum necesario.

Una verdadera vergüenza institucional para muchos vecinos del departamento San Martín, que observan cómo temas sensibles para el norte parecen no despertar el interés suficiente dentro de la Legislatura provincial.

“Así les importa el departamento San Martín”, comentaban con ironía y enojo distintos sectores tras conocerse las dificultades para sostener la sesión y avanzar con el tratamiento del proyecto.

Finalmente, tras intensas gestiones dentro del recinto para evitar un nuevo papelón político, el diputado Gastón Galíndez logró mantenerse en el recinto y trabajar para conseguir el quórum necesario. Incluso agradeció públicamente la presencia del diputado Lopez, integrante de la oposición, a quien algunos calificaron irónicamente como “el héroe” que terminó salvando la sesión y evitando que el proyecto quedara sin tratamiento.

La escena dejó una imagen incómoda para gran parte de la dirigencia: mientras el norte salteño reclama soluciones urgentes para rutas, puentes, trabajo y servicios básicos, algunos legisladores parecieran más preocupados por la dinámica política interna que por acompañar discusiones fundamentales para miles de ciudadanos.

A esto se suma el creciente malestar por las discusiones vinculadas a la cuestión energética. “¿El gas no puede faltar en Argentina?”, se preguntan miles de familias del norte que conviven desde hace años con problemas de abastecimiento y desigualdad energética, pese a que el país cuenta con nueve provincias petroleras y algunas de las cuencas hidrocarburíferas más importantes de Sudamérica.

En ese marco, también hubo cuestionamientos hacia expresiones de la diputada Socorro Villamayor. Vecinos y trabajadores vinculados históricamente a la actividad petrolera recordaron que el norte argentino, con localidades como General Mosconi y Tartagal, fue protagonista central en el desarrollo energético nacional.

“La cuenca austral y la cuenca del norte argentino forman parte del corazón energético del país. Ojalá puedan venir más seguido al norte y ver la realidad de nuestra gente”, señalaron referentes sociales y trabajadores de la región.

La última sesión legislativa dejó algo más que discursos: dejó al descubierto una creciente desconexión entre parte de la dirigencia política y las verdaderas urgencias del interior salteño. Y mientras los debates continúan dentro del recinto, afuera la gente sigue esperando respuestas concretas.


 

 

Autor: admin